(Escribiré en primera y tercera persona en algunas
ocasiones)
Para que surja el amor entre dos sujetos,
debe primero de existir la atracción, donde esta es la resultante de cualidades
y características, tanto físicas como sentimentales, donde estas se
complementan y guardan relación con el prototipo, ya sea definido o no, por la
persona con quien surgió dicha atracción. Depende de las circunstancias lo que
ha de seguir, pero a partir de ese momento empieza el momento que requiere de
especial interés y concentración, porque es aquí donde se definirá la esencia
de ese amor, que sea innato, legítimo, genuino, donde prevalezca el respeto; se
deberán aprender a complementarse y algunas veces, a soportarse, buscar ese
punto de equilibrio, que no es fácil de hallar, encontrar la manera de estar
bien consigo mismo, de no abandonar su personalidad, y a la vez, ser la persona
que el otro sujeto acepta y aprueba; de esta manera habrá armonía, se disfruta
de la compañía de la otra persona, hasta llegar al punto de percibir a esa
persona parte alícuota de sí mismo, que al momento de pensar en el ser amado,
se puede decir que llegaría a ensimismarse.
Tal vez al utilizar el pronominal
ensimismarse, algunos puedan pensar que es enfermizo y egoísta, manifestando
así una postura posesiva, y podría ser, pero, me refiero a la razón de ser del
amor, en ese caso, es muy bello sentir tal cosa
He de connotar que me refiero al amor
recíproco, a aquel que es correspondido a plenitud. Al estar en un alto grado
de armonía, y pudiendo sobrellevar y solucionar los desmanes que se presentan,
estos sujetos tienen la libre elección de consumar su amor, iniciar relaciones
sexuales, de lo oportuno o contraproducente que resulte este acto, lo trataré
en otra ocasión.
El amor consiste también en fijarse metas, en
forjarse las maneras de la realización de los mismos, contribuir para ver esos
propósitos materializados; esto es además una coyuntura de unión fuerte, que se
convierte en una razón principal de compartir su vida con alguien.
No se ha de ignorar que los inconvenientes
surgen, que los tropiezos están ahí, encontrar los mecanismos de cómo
solucionarlos, es el desafío, se ha de probar cuán inteligentes somos, no
ignorando que la inteligencia es la capacidad para resolver los problemas, esto
nos hará adquirir sabiduría. Los obstáculos son diversos y aparecen para,
fortificar la relación, o en su defecto, deteriorarla.
Un problema gravísimo es la infidelidad,
donde al ser descubierta, la persona burlada expresará sentimientos, que pueden
llegar a ser contradictorios. Generalmente se opta por desligarse de la otra
persona, del infiel, en romper con toda ligadura, y sobre todo la sexual. Esta expresión
es apenas comprensible, pues se hace como muestra de defensa y orgullo. Aquí es
donde se ha de ser lo suficientemente inteligentes para resolver el problema,
para sanar las heridas causadas, para lograr lo que parece difícil de
recuperar, la confianza.
Concluiré diciendo que, el amor es la más
bella expresión de nuestro ser, que nos conlleva a la felicidad, un camino que
es encantador recorrer, resulta de la necesidad del hombre de vivir en
comunidad y de sentirse amado.
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